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“Es el ‘play off’ más difícil que he jugado”: así vive la pandemia un futbolista con la camiseta del equipo sanitario

“Un día más, un día menos; un día más, un día menos; un día más, un día menos… Y así, hasta el final”. Todos los días, a las 20:00 horas, los aplausos retumban en todos los rincones de España. A esa hora, la población rinde el merecido tributo al personal sanitario de todo el país y esa máxima es la que refuerza a diario la mente y el espíritu de Nacho González Santana (Madrid, 18-6-1982). Con una larga trayectoria en el fútbol de Segunda B y Tercera, ahora vive como integrante de ese inigualable equipo de sanitarios que da esperanza a diario a todos los ciudadanos y ciudadanas de España.

Defensa central que vistió las camisetas de San Fernando de Henares, San Sebastián de los Reyes, Getafe B, Navalcarnero, Ciempozuelos y Alcobendas Sport, el madrileño es enfermero en la Unidad de Medicina Preventiva del Hospital Universitario de Torrejón, “uno de los servicios principales en la lucha contra esta pandemia”, según relata, una unidad dedicada al control de enfermedades emergentes, realización de protocolos, educación sanitaria, formación de personal o encuestas epidemiológicas a pacientes, entre otras funciones. “La medicina preventiva está al pie del cañón en este tipo de situaciones”, explica.

Los estudios

Llegó a hacer una pretemporada con el primer equipo del Getafe que ahora entrena con éxito José Bordalás, pero reconoce que “como siempre tuve claro que llegar a ser futbolista de Primera División es complicado, no dudé a la hora de estudiar. Tras la selectividad, y como me gustaba mucho la rama sanitaria, hice Técnico Superior en Laboratorio de Diagnóstico Clínico y después realicé la carrera de Enfermería; también empecé a estudiar Fisioterapia, pero no pude acabar al no poder compatibilizar el estudio con el trabajo y los entrenamientos”.

“Es el ‘play off’ más complicado que he jugado”. Así resume la difícil experiencia que está viviendo desde hace días. Reconoce que “está siendo duro, la verdad. Más que físico, está siendo duro el agotamiento psicológico, tanto en mi caso como en el de mis compañeros y compañeras. Sabemos que todavía nos queda”.

Nacho considera que, en este escenario, “mi experiencia como futbolista me ha valido para afrontar esta situación. Trabajo en equipo, solidaridad, esfuerzo… Aspectos importantes en el fútbol y también ahora. Soy una persona que en el campo no destaqué mucho por mis cualidades individuales, pero sí colectivas. Siempre fui de fortalecer el grupo por encima de todo y eso es importantísimo también en un hospital”.

Pensar en positivo

“Yo formo a casi todo el personal sanitario en la puesta y retirada del equipo de protección personal necesario para entrar a ver a un paciente con Covid-19 positivo y no me canso de reforzar a mis compañeros/as, que sigan realizando todos los pasos de manera correcta, ya que no podemos bajar la guardia. Tenemos que seguir trabajando, debemos seguir al pie del cañón y haciéndolo igual de bien para que caigamos el menor número de profesionales posible”, subraya.

El/la futbolista disfruta de un momento único cuando gana un partido, en la misma medida que el deporte le enseña a convivir constantemente con la derrota, sufrir muchos momentos complicados cuando se pierde un partido. Ello fortalece también con el tiempo su carácter. En este sentido, Nacho reconoce que en esta situación “hay días en los que te vas a casa pensando que has perdido, pero muy pronto piensas en que tienes que recuperarte rápidamente. Esto es como en el fútbol, hoy habré perdido, pero en cuanto llegue a casa tengo que volver a pensar en positivo, en recuperar fuerzas y pensar que mañana quiero volver a estar en el hospital para sentirme útil, apoyar a todos mis compañeros/as, resolver todas sus dudas… Que sientan ese apoyo y ese aliento para retomar el trabajo tan duro que estamos realizando todos. Resumiendo, todos nos estamos apoyando muchísimo”.

Mensajes de cariño

Nacho, como miles y miles de compañeros/as del sector, viven al límite desde hace días. Nacho explica que “estás viviendo situaciones que son muy complicadas y el aspecto emocional es importante. Por esos nos ayudamos y animamos los unos a los otros. El hospital nos ayuda con psicólogos, para esas personas que lo puedan necesitar más. Personalmente, y siempre me he considerado una persona con mucha paciencia y aguante, ahora me conozco aún más, veo con más claridad las virtudes y las debilidades”.

Igual que cuando sobre el césped encontraba a su alrededor solidaridad y apoyo por parte de los que defendían la misma camiseta, ahora tiene la misma sensación que entonces al recibir decenas de mensajes de muchos excompañeros. “Por suerte, el fútbol genera muchos amigos para toda la vida. Y esos mensajes de compañeros y amigos te dan aliento. ‘Nacho, sé que no puedes contestar al teléfono, pero quiero que sepas que te apoyo’. Ese tipo de mensajes son muy especiales, me lo mandan compañeros con los que he compartido tantas cosas en el terreno de juego. Ahora también sientes su aliento fuera del terreno de juego, cuando no compartes el día a día con ellos”.

Estímulos positivos

La faceta psicológica es parte fundamental en el mundo del deporte y ahora, en la vida diaria de Nacho, mucho más. “Así es, todos los equipos sufren baches deportivos en algún momento a lo largo de una temporada, momentos en los que toca unirse y hacer grupo para salir hacia delante. Eso también se puede extrapolar a mi situación personal en la actualidad. El objetivo es que todos pensemos en querer seguir luchando para sacar adelante esta situación y poder así ganar este duro partido”, enfatiza Nacho. 

Son muchos detalles cotidianos que le reconfortan, igual que al resto del personal sanitario. “La gente te da las gracias por la calle, personas nos llevan comida o unos dulces, la Policía se presenta para darnos aliento... Cada pequeño detalle de refuerzo es muy importante para nosotros. Los turnos de trabajo son difíciles, pero todo eso te ayuda a seguir al pie del cañón”, dice el exfutbolista.

Cuando llega a casa, reflexiona y piensa “en los compañeros que tienen que afrontar un nuevo turno, qué se encontrarán... Por ello, esos estímulos que recibimos de la ciudadanía son fundamentales para todos nosotros. Te dan fuerza para afrontar la siguiente jornada”. Y por la noche, antes de cerrar los ojos, un único pensamiento: “Un día más, un día menos…”.

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