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The Soccer Player: disfrutar como futbolista y obtener una formación de primer nivel

The Soccer Player Formación AFE

The Soccer Player: disfrutar como futbolista y obtener una formación de primer nivel

La formación de los y las futbolistas es un pilar clave para AFE, puesto que es fundamental que tengan presente siempre que la carrera deportiva tiene una duración limitada y que es necesario estar preparados/as para el ‘día después’. En esta línea, el Departamento de Formación impulsa el ambicioso proyecto The Soccer Player, cuya segunda edición continúa admitiendo inscripciones hasta el viernes 12 de febrero, tras un primer año muy exitoso que está permitiendo a diez afiliados vivir la experiencia de jugar al fútbol y estudiar en una universidad de Estados Unidos.

“Es un proyecto que nace con la idea de dar becas para que afiliados/as puedan ir a estudiar a Estados Unidos a la vez que juegan, becados/as por las propias universidades americanas”, explica Marta Pintado, directora del Departamento de Formación de AFE. “Surge porque teníamos muchas ganas de ir un poco más allá y poder dar esta oportunidad a los/as buenos/as estudiantes y buenos/as futbolistas con ganas de tener mejores estudios y vivir experiencias internacionales”.

El pasado año se lanzó este proyecto como ‘piloto’ para ver cómo funcionaba y qué interés despertaba, y debido al éxito que tuvo, se decidió darle continuidad. Los requisitos para poder ser seleccionado/a “vienen marcados desde Estados Unidos, desde la NCAA (National Collegiate Athletic Association). Es necesario haber cursado bachillerato entre los 17 y los 19 años, y haber empezado un grado universitario en los dos años posteriores a acabar Bachillerato, habiendo aprobado el 80% de los créditos de la carrera”, relata Marta Pintado.

Amplio abanico de estudios

Asimismo, hay un amplio abanico de posibilidades en lo referente a los estudios, tanto de Grado como de Máster, dependiendo de los intereses de cada uno/a. “Lo que se puede estudiar depende de la universidad a la que vaya, del grado iniciado o finalizado en España, de los intereses de cada futbolista, etc. Hay universidades que están más orientadas hacia la tecnología, en la que se cursan sobre todo ingenierías, y otras que son más de la rama humanística”, recalca la directora del Departamento de Formación de AFE.

Para hacer posible este proyecto, AFE trabaja mano a mano con Eture Sports, una agencia especializada en conseguir becas universitarias para futbolistas, fundada por los hermanos Jaime y Ximo Miralles. “Están especializados en fútbol, son futbolistas afiliados y también estudiaron en Estados Unidos con una beca, por lo que conocen perfectamente el camino que recorre un/a futbolista cuando va a jugar y a estudiar allí”, asegura Marta Pintado.

El ‘feedback’ que se está recibiendo de los futbolistas que actualmente se encuentran disfrutando de esta ‘aventura americana’ es “muy positivo” y “nos dicen que se alegran muchísimo de haber tomado la decisión de ir a Estados Unidos”, comenta Marta Pintado, quien no duda en animar a los/as afiliados/as a que presenten su solicitud para esta próxima edición, ya que “es una oportunidad única en la vida que te permite compaginar la carrera futbolística con unos estudios que abren muchas puertas para el día después”.

MBA en Florida Tech

Uno de los futbolistas que decidió ‘lanzarse’ a por esta oportunidad y cruzar el charco es Daniel García (Madrid, 30 de junio de 1998), quien conoció el programa a través de un correo de AFE y afirma que “no dudé ni un segundo en apuntarme”.

En lo futbolístico, Dani es un mediocentro, tanto de corte ofensivo como defensivo, y al que muchos entrenadores también han utilizado como central. Comenzó su trayectoria en su barrio, en Villaverde Bajo, pasando luego a la Escuela del Atlético de Madrid, para posteriormente dar el salto a la cantera del equipo rojiblanco, en la que militó desde el Infantil B hasta la categoría Cadete. Fue entonces cuando cambió el club colchonero por Vallecas, donde estaría el resto de sus años de fútbol base hasta llegar a formar parte de la plantilla del Rayo Vallecano B durante dos años. El C.F. Pozuelo de Tercera División ha sido su último equipo.

En el ámbito académico, el joven futbolista madrileño se graduó en Administración y Dirección de Empresas por la Universidad Carlos III de Madrid. Actualmente está cursando un MBA (Masters in Business Administration) en el afamado Florida Institute of Technology, más popularmente conocido como Florida Tech, a la vez que forma parte de su equipo de fútbol.

“Elegí Florida Tech por la beca que me ofrecieron, que en mi caso incluye ‘tuition’, que es como la matrícula, el alojamiento, la comida y el seguro médico. Además, la ubicación es fantástica y el entrenador me transmitió muy buen ‘feeling’ desde el primer momento”, comenta Dani, quien reconoce que el hecho de que hubiese otro jugador español en la plantilla del equipo universitario, el cual le dio muy buenas referencias, también influyó en su decisión.

“El proceso de obtención de la beca ha sido muy fácil, puesto que han estado ayudándome en todo momento, evaluando deportiva y académicamente qué universidad era mejor. Han venido ‘coaches’ de Estados Unidos a verme entrenar, a verme jugar y a charlar conmigo. Después de analizar todas las alternativas elegí la que consideré más conveniente, y una vez hecho esto comencé todos los procesos de visado, registro en la universidad, etc., pero desde AFE me han ido guiando y el proceso fue muy sencillo”, relata el mediocentro.

Un deporte en auge en EE.UU.

Para este futbolista formado en la cantera del Atlético de Madrid y del Rayo Vallecano, ir a jugar al fútbol a Estados Unidos es una idea que ya le rondaba la mente desde tiempo atrás. “Llevaba como tres o cuatro años deseando hacer esto, pero al final por una cosa o por otra estaba esperando para ver si daba el salto al fútbol profesional, pero realmente es muy difícil, y esta es una oportunidad que cada vez hace más gente y creo que es increíble”, comenta. “Además, esto no significa dejar el fútbol de lado, ya que es un deporte que en Estados Unidos está creciendo mucho y puedes crecer tú también como futbolista”, subraya.

Su día a día en la universidad comienza bien temprano “con unos entrenamientos a las ocho de la mañana”, costumbre habitual allí dejando libre el resto del día para la faceta académica. “Actualmente no estamos compitiendo, por lo que lunes, miércoles y viernes entrenamos en el campo, y martes y jueves en el gimnasio. En torno a las diez ya estamos libres en cuanto al fútbol se refiere y podemos dedicar el resto del día a los estudios o a lo que nosotros queramos hacer”, comenta.

Respecto a las diferencias que ha encontrado entre jugar en España y en el país americano, Dani García asegura que “es completamente distinto” puesto que “las instalaciones son brutales; tenemos un campo de césped natural, un gimnasio solo para deportistas, etc.”. Además, se muestra gratamente sorprendido por “el número de jugadores internacionales que hay. Tenemos franceses, alemanes, noruegos, finlandeses… Es una mezcla de muchos países”, apunta para acabar.

Equilibrio futbolístico y académico

Otro que no duda en destacar las bondades del sistema universitario americano para compaginar el deporte y los estudios es Robin Chan, entrenador del equipo masculino de fútbol en Florida Tech.

“Pienso que la oportunidad de venir a Estados Unidos es increíble. La oportunidad de tener un equilibrio entre los estudios y jugar al fútbol a un buen nivel, pudiendo centrarse en ambas cosas por igual, es algo único que caracteriza al sistema americano”, afirma. “En lo futbolístico, las instalaciones son magníficas y los jugadores tienen a su disposición el material y el personal necesario para ser mejores cada día, mientras que en lo académico los profesores son flexibles y pueden adaptar los trabajos o las clases para que consigan los objetivos no solo en el campo, sino también en las aulas”.

Para facilitar esta conciliación, los entrenamientos se programan a primera hora de la mañana, dejando libre el resto del día para la parte académica. “Nos gusta que puedan levantarse centrados al 100% en el entrenamiento y que después ya puedan ir a sus clases, hacer deberes, etc., y por eso entrenamos siempre a las 08:00. Luego, durante el día, también pueden hacer trabajo extra con los preparadores físicos o algún tipo de rehabilitación con los fisioterapeutas si lo consideran necesario”, explica el ‘head coach’.

Calendario intenso

La estructura de las temporadas de la NCAA es muy diferente a los sistemas europeos. “La temporada habitual para el fútbol es durante el otoño. Es un calendario intenso, en el que normalmente jugamos los miércoles y los sábados, con muy poco descanso. Consiste en una temporada regular y campeonatos de conferencia y estatales con rondas eliminatorias. La pretemporada es relativamente corta, por lo que nuestros futbolistas deben llegar en forma y listos para competir. Tenemos un tiempo limitado para incorporar a los chicos nuevos al sistema y prepararnos para nuestros partidos”, destaca Chan.

En lo referente a los requisitos académicos, Robin Chan hace hincapié en que la NCAA tiene unos estándares mínimos de notas medias que todos los futbolistas deben cumplir para poder participar en la competición. “Es importante alcanzar las notas requeridas, pero realmente son muy asumibles. Además, nuestros futbolistas trabajan con una persona dentro del departamento deportivo que se dedica a la parte académica y que monitoriza sus progresos en este aspecto, especialmente a las nuevas incorporaciones, para asegurarse de que tienen una buena estructura y que entienden lo que se les requiere para tener éxito en sus clases”, recalca.

El entrenador anima a cualquier persona que tenga la oportunidad de ir a “aprovecharla al 100%, ya que es increíble. Es algo que yo también hice cuando era joven y terminé haciendo de esto mi profesión”. Destaca, además, que, al margen de lo deportivo y lo académico, también es “una posibilidad fantástica para conocer a gente de todo el mundo y construir relaciones y experiencias que te llevarás para toda la vida”.

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