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Echaide, veteranía y experiencia, galones de líder en la defensa

Jon Echaide

Echaide, veteranía y experiencia, galones de líder en la defensa

Curtido en mil batallas, Jon Echaide Sola (Pamplona, 5 de enero de 1988) es un veterano defensa central que, con la experiencia acumulada a lo largo de sus años de fútbol, puede aportar la solvencia que todo equipo necesita. Comenzó a jugar al fútbol “de chiquitito, en mi cole de un barrio de Pamplona, en Barañáin. Luego, con 11 años, pasé a la cantera de Osasuna”, recuerda.

Echaide cubrió toda la etapa de formación en Osasuna. Pronto destacó, lo que hizo que fuera convocado habitualmente para formar parte de la Selección Española en categorías inferiores. En el campeonato celebrado en Austria en 2007, se proclamó campeón de Europa Sub-19, “una experiencia increíble. Es algo que se queda guardado para siempre, un recuerdo muy bonito. Tuve la suerte de jugar de titular los cinco partidos”. Su compañero en el centro de la defensa fue Mikel San José, aunque él se acuerda de todos y menciona “a los que más lejos han llegado, jugadores como Azpilicueta, Javi Martínez, Asenjo, Montoro, Aarón Ñíguez, Emilio Nsue…”.

Echaide tenía claro desde muy temprana edad a lo que se iba a dedicar en la vida. “Desde bien pequeño, con 12-13 años, yo tenía conversaciones con mi madre y le decía que lo que quería era ser futbolista. Cuando ya juego en División de Honor Juvenil y vamos al Campeonato de España, jugamos contra equipos buenos, es cuando te das cuenta de que vas compitiendo bien contra la gente de tu edad y que puedes tener posibilidades, más cuando al año siguiente subí a Segunda B y también ganamos el Europeo Sub-19”.

Alcanza la élite

Es en ese momento cuando alcanza la élite del fútbol, el máximo nivel, y al preguntarle cómo lo vive, responde que “ahora es cuando te das cuenta de que todo pasa muy rápido. El año del Campeonato de Europa Sub-19 debuté con Osasuna estando en Primera División, en un partido de Copa del Rey y en otro de Liga. Con 21 años me hacen contrato de primer equipo y paso etapas en las que me van cediendo a otros equipos, Huesca y Hércules, con los que juego en Segunda División”.

En 2014, con su club de toda la vida, también juega en Segunda y “es la temporada en que Osasuna casi baja a Segunda B, cuando nos la jugamos contra el Sabadell. Ese año jugué unos veinte partidos de titular, yo acababa contrato y no me renuevan. Intento firmar en un club de Segunda División, porque ya tenía más de cien partidos en la categoría con 26 años, pero no consigo nada interesante y firmo en Segunda B con el Toledo. Ese mismo año, Osasuna sube a Primera”.

Como él mismo explica, tuvo que “cambiar el chip para un proyecto muy bonito con el Toledo y la verdad es que fue una de mis mejores experiencias en el fútbol. Fueron tres años en los que pasé el mejor momento de mi carrera. Hicimos muy buen grupo, la ciudad me encantó, nos clasificamos para el ‘play-off’ dos años… Fue una etapa muy bonita”.

Echaide continuó su periplo por Segunda B en el C.D. Calahorra y el Haro Deportivo, “aunque antes de ir a Calahorra había estado en el Ontinyent, club que desaparece. Ya no son proyectos tan a largo plazo”. Y su último club, el Sant Juliá, le ha llevado a conocer otra Liga, la de Andorra, que “es completamente diferente a lo que hay en España, es sólo de ocho equipos, los campos son de césped artificial, no hay aficiones… Pero hay muchas posibilidades de meterte en competición europea porque tres equipos se clasifican para disputar la previa de Champions y de Conference, lo que ha sido otro aliciente para mí”.

A lo largo de su carrera, Echaide ha jugado “en bastantes posiciones, aunque donde más cómodo me siento y donde mis condiciones mejor encajan es en la de central. Cuando era joven, en mi etapa en el filial de Osasuna, jugué mucho de lateral en las dos bandas y cumplía, pero donde me encuentro mejor es de defensa central e incluso de pivote defensivo”.

Onésimo

No tiene duda en cuanto al entrenador que más huella le ha dejado. “Siempre digo que mi mejor entrenador ha sido Onésimo, que es al que tuve los tres años que estuve en Toledo, más un año entero en Huesca”, recuerda. Ahora Echaide se encuentra en estas Sesiones AFE, que “conocía desde hace bastante tiempo por compañeros que me habían hablado muy bien de ellas. Además, con varios de los delegados de AFE he jugado en el Toledo y con algunos también en equipos en contra”.

Está viviendo esta experiencia siendo consciente “del momento en que llegamos todos. Es muy importante siempre, y aquí más, cuidar el aspecto psicológico de los jugadores, porque llegamos con situaciones complicadas. Casi todos los de este grupo son chicos jóvenes, que están en su mejor momento, y es difícil de gestionar que a mitad de agosto estés sin equipo. Es muy bonito formar este grupo, competir, entrenar en estas buenas instalaciones… Esto te ayuda mucho a nivel psicológico”.

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