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Emigrantes en Sesiones AFE: “Se viven experiencias inolvidables, merece la pena salir de España”

Mario, Michu y Álvaro de Sesiones AFE

Emigrantes en Sesiones AFE: “Se viven experiencias inolvidables, merece la pena salir de España”

Hacer las maletas para seguir jugando al fútbol a miles de kilómetros de nuestro país es una buena opción para muchos futbolistas que se encuentran sin equipo. En esta XXIV edición de Sesiones AFE, como en otras anteriores, están integrados jugadores que han disfrutado de su profesión en lugares desconocidos, viviendo experiencias inolvidables que no les importaría repetir si es necesario.

Mario Arques Blasco (Alicante, 14/1/1992), Álvaro Muñiz Cegarra (Gijón, 7/9/1988) y Miguel Escobedo ‘Michu’ (Salou, Tarragona, 17/6/1998) han disfrutado de enriquecedoras aventuras lejos de nuestro país. Vivencias con las que han madurado y aprendido, tanto a nivel futbolístico como personal. Por ello, siguen abiertos a sellar nuevamente el pasaporte, animando a sus compañeros de profesión a quitarse de encima cualquier miedo a emigrar con rumbo a lo desconocido.

De Ucrania a la India
Mario Arques firmó por el Villarreal C.F. con 14 años, una etapa de formación que le llevó más tarde al Orihuela C.F., Valencia Mestalla -yendo convocado con el primer equipo alguna vez-, filial del Elche C.F. -debutó en Primera División con el primer equipo-, Sporting de Gijón B y C.D. Alcoyano. Surgió la opción de emigrar a Ucrania y no se lo pensó, firmando por el Karpaty Lviv, jugando los dos últimos años en Jamshedpur F.C. y Kerala Blasters de la Superliga de la India.

Recuerda con mucho cariño “mi etapa formativa en Villarreal y Valencia porque me lo dieron todo. Mi base futbolística se la debo a ambos clubes”. Igual que su debut en Primera División con el Elche en el Vicente Calderón, “algo espectacular, recuerdo cada segundo de aquel día. Viví momentos inolvidables que te hacen ver que mereció la pena el esfuerzo hecho. Es una de las experiencias más bonitas de mi vida”.

Centrado en su etapa en el extranjero, recuerda que su periplo en el Karpaty “tuvo cosas negativas que también me sirvieron para seguir formándome. En el cómputo global considero que fue una experiencia positiva; era un club muy profesional, con objetivos muy ambiciosos, con un director deportivo que me conocía y un entrenador español. No se lograron los objetivos, pero recuerdo esa etapa como muy importante porque aprendes a valorar lo que tenemos en España, también las oportunidades que pueden surgir fuera”.

Cuando César Ferrando se hizo cargo del Jamshedpur F.C. de la India, llamó a Mario, “y por ello siempre le estaré muy agradecido, por la confianza que depositó en mí”. “Mi etapa en la India ha sido una de las más bonitas de mi carrera futbolística”, relata, subrayando que “me sorprendió mucho el nivel que hay allí; estadios de 60.000 personas, buenas instalaciones… Todo fue impresionante”.

Afirma con rotundidad que “cuando salgo al extranjero, también tengo en cuenta la experiencia que voy a tener a nivel personal, qué me aportará a nivel cultural. Es espectacular que gracias a hacer lo que más me gusta, que es jugar al fútbol, conozca otras culturas que me aporten cosas a nivel personal”.

Comparando ambas experiencias, dice que “nada tiene que ver Ucrania con la India en cuanto a cómo se vive el fútbol. La India es otro mundo, se lo intento explicar a mis amigos y es muy complicado; hay que estar allí para vivirlo. En Ucrania la gente es más fría, cuesta adquirir confianza con las personas; la India es diferente, su gente es muy cercana, los aficionados te dan mucho cariño por la calle. Es algo que se valora mucho porque te sientes futbolista estando a miles de kilómetros de casa”.

No vacila al responder, “recomiendo totalmente a cualquier compañero que se anime a vivir una experiencia en el extranjero”, ya que “ha sido una etapa espectacular para mí. Cualquier experiencia de este tipo va a ser positiva y le va a aportar muchas cosas. A mí, personalmente, me ha aportado mucho, ha sido una experiencia muy grande”.

El centrocampista destaca el gran nivel que hay en Segunda B, “una categoría muy complicada, muy competitiva y con mucho más nivel de lo que la gente se piensa. Hay jugadores que podrían jugar perfectamente en Segunda División. La competencia es muy grande y no es fácil hacerse con un puesto. Mi experiencia en esta categoría fue muy gratificante”.

“No busco nada en concreto, simplemente algo que me aporte. Creo que estoy en mi mejor momento y mi prioridad es jugar en el extranjero y me gustaría volver a Asia por lo que he comentado antes, pero no cierro puertas a nadie siempre que aparezca un proyecto bonito y con importantes objetivos por cumplir”.

Como mediocentro que es, se considera por encima de todo “un jugador de equipo porque siempre ayudo al compañero. Me gusta sumar muchos kilómetros y abarcar campo; tener la pelota y llevar el ritmo del partido, que es cuando tienes el control del juego”.

Sobre las Sesiones AFE, afirma que “la experiencia es muy positiva, ha superado las expectativas en todos los sentidos. Ya me habían hablado de ellas algunos compañeros, pero una vez aquí te das cuenta de que vives dos semanas a nivel profesional”.

A punto de terminar Administración y Dirección de Empresas, ahora está inmerso en sacarse el título de entrenador. “Siempre estoy dándole vueltas sobre lo siguiente en lo que me puedo formar, pensando siempre en algo relacionado con el fútbol”, dice para acabar.

La gélida Finlandia
Tras dos años en el Playas de Jandía, Álvaro Muñiz regresó a Cartagena, donde se crió, para jugar en el filial blanquinegro, militando posteriormente en Moratalla C.F., Burgos C.F., Pontevedra C.F., C.D. Lealtad de Villaviciosa, Internacional de Madrid, U.D. Ibiza, S.D. Formentera y estos dos últimos años en el Inter Turku de la máxima categoría de Finlandia.

“He vivido dos momentos muy especiales en mi carrera deportiva”, rememora Álvaro; el primero, “en el Formentera, cuando eliminamos al Athletic Club en la Copa del Rey y por suerte me tocó marcar en el minuto 97. Fue algo que nadie se esperaba, fue algo fuera de lo común, que un equipo de Segunda B eliminara a un equipo tan copero y de Primera, algo que me marcó mucho”. “También me quedo con lo vivido en el primer año en Finlandia, cuando debuté en Europa League ante el Brondby de Copenhague. Fue una experiencia brutal, participar en una competición de ese nivel fue muy especial y la recordaré siempre”, añade.

“Cuando firmé por el Inter Turku tenía en la cabeza la posibilidad de vivir ese momento, ver qué se siente. La sensación fue brutal porque cumples un sueño al llegar a la élite, donde todo es muy profesional”, recalca.

Otro aspecto que destaca de su experiencia en Finlandia es que “llegué sin saber una palabra de inglés y ahora me desenvuelvo perfectamente e incluso sé algunas frases en finlandés”. La formación es fundamental para Álvaro y recuerda que en su día se sacó el módulo de soldador de calderería “e incluso trabajé en este campo”, retomando años después los estudios para ser Auxiliar de Farmacia. “Llegué a trabajar un verano en una farmacia de Villaviciosa al acabar en el Lealtad, una experiencia que me encantó”, apunta.

Con más de 200 partidos disputados en la categoría, reconoce que “me gusta mucho la Segunda B de España, pero no estoy cerrado a volver a jugar en cualquier otro país. El futbolista español está muy valorado en el extranjero”.

Por todo ello destaca que “AFE ofrece muchas opciones para formarte y hay que hacerlo. Tenemos tiempo libre para estudiar con vistas al futuro porque el fútbol se acaba algún día”. Con vistas a ese futuro, y con muchas inquietudes como se puede apreciar, a Álvaro le gustaría “ser entrenador o director deportivo, seguir vinculado al mundo del fútbol en una de estas facetas. Veo mucho fútbol y me siento capacitado para conformar una plantilla llegado el caso”.

Vivir estas Sesiones AFE es para el centrocampista “un privilegio, trabajar en estas instalaciones, con estos profesionales de diferentes ámbitos”. “Es un escaparate perfecto para un jugador que se considera “muy competitivo. Además, tengo la misma ilusión que con 18 años. Creo que estoy a mejor nivel y al final sumo en cualquier vestuario”, dice para terminar.

Profesional en Polonia
Miguel Escobedo ‘Michu’ se inició en el fútbol base del C.F. Reus Deportiu y del Nástic de Tarragona, jugando en otros lugares de la provincia como Cambrils. En su último año de juvenil puso rumbo a Granada, pero por diferentes razones no recaló en el histórico club nazarí. Probó en el U.D. Maracena de la provincia andaluza, donde acabó su etapa formativa, jugando a continuación en Real Avilés, C.F. Rapid de Murillo, Vélez C.F., Huércal Overa C.F. y U.E. Alcudia.

Su última etapa futbolística la protagonizó en el Lechia Tomaszow de la tercera categoría de Polonia, una experiencia que explica Michu de la siguiente manera: “Como no se sabía qué iba a pasar con el fútbol en España por la pandemia, se me ofreció la oportunidad y la acepté. Tuve algunos problemas, pero creo que la vivencia fue positiva. Es un fútbol muy diferente, muy físico”. Rindió a buen nivel y prueba de ello es que “recibí bastantes llamadas de clubes, representantes, medios de comunicación del país… Estoy contento de esa experiencia”.

Sigue relatando su vida en Polonia y recalca que “hablamos de clubes muy profesionales por todo lo que vi en el país. Se vive de una manera muy diferente. Todos se lo toman muy en serio y el nivel es superior a lo que la gente pueda pensar. Te sientes muy profesional, aunque juegues en la tercera liga, como fue mi caso”.

Como sus compañeros, “recomendaría a cualquiera a hacer las maletas y vivir una experiencia lejos de España. Ayuda mentalmente a vivir otra cultura, conocer nuevas gentes”.

Ahora disfruta de estas Sesiones AFE porque “después de estar un tiempo parado, te acogen de la mejor manera, te sientes como un futbolista profesional y no te tienes que preocupar de nada. Tienes unos medios muy profesionales siempre a tu disposición para lo que necesites y es de agradecer”.

Cree el atacante, capacitado para jugar en cualquier demarcación de vanguardia, que “me merezco una oportunidad después de tantos años jugando y demostrando mi valía. Busco algún proyecto competitivo y ambicioso para demostrar el futbolista que soy. Tengo mucho carácter y mucho que ofrecer a cualquier equipo”. Tras su aventura en Polonia, no le importaría repetir en el extranjero “si la oferta y el proyecto son atractivos. No tendría problemas en emigrar a cualquier lugar del mundo si el proyecto es interesante”.

“Trato de vivir del fútbol, pero siempre he intentado compaginarlo con otro trabajo”, dice para terminar Michu, que deja claro que “no se me caen los anillos en ninguna circunstancia. He trabajado de todo, en un bar, limpiando etc., y ahora estoy consolidado en la recepción de un hotel gracias a que domino bien el inglés. Además, la familia tiene un negocio que gestionamos mis padres, mi hermano y yo de alquiler de vivienda turística”.

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