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Fernando Hierro: "El fútbol no es de nadie, es del pueblo, es de la calle"

Uno de los grandes futbolistas de la historia del deporte español atiende a ‘O11CE Metros’ para hablar del fútbol actual, de cómo ha cambiado todo a la velocidad de la luz en los últimos años, del pasado Mundial, de la importancia de la formación para los que empiezan una carrera con un balón. La palabra de Fernando Hierro siempre debe ser escuchada.

“Necesitaba desconectar un poco”. Fernando Hierro (Vélez-Málaga, 23 de marzo de 1968), una de las voces más autorizadas del fútbol español, explica en una entrevista a ‘O11CE Metros’ su experiencia en el Mundial de Rusia, cita en la que la Selección España no pudo alcanzar las rondas finales. Una intensa experiencia para el que fuera seleccionador nacional, que se tomó un tiempo para poner distancia con el mundo del fútbol antes de iniciar un nuevo proyecto en otra parte.

El que fuera futbolista del Real Madrid y la Selección Española habla del fútbol actual, de cómo han cambiado tantas cosas en las últimas décadas, desde que él iniciara su exitosa carrera profesional. La palabra de Fernando Hierro siempre debe ser escuchada.

Futbolista, entrenador, director deportivo… Una intensa vida que le da para conocer todos los secretos del fútbol.

A todos nos hubiese gustado que nuestras carreras deportivas hubiesen durado más, pero no es una profesión tan longeva como otras. Hoy puedes llegar a los 37 años, cuando antes a los 32 ya se te consideraba un veterano. Es verdad que en esta época la carrera se alarga más que en mis tiempos de futbolista. Los clubes están bien rodeados de médicos, fisioterapeutas o recuperadores. La evolución ha sido bárbara en estos aspectos. Cuando acabó el Mundial, los futbolistas llevaban once meses sin parar desde que dio comienzo la pretemporada. Hoy en día la exigencia es máxima durante casi un año y a diario, en muchos casos el siguiente partido es como si fuera el último. Once meses de trabajo continuado, a nivel mental y físico, es algo muy duro para los actores principales, apenas hay partidos amistosos. Habría que darle una vuelta al fútbol en este sentido.

El desgaste es excesivo, el calendario demasiado exigente…

A los futbolistas se les castiga en exceso, y no sólo me refiero al calendario. La presión es máxima, tanto para el entrenador como para el futbolista. En pretemporada viajas a China o Estados Unidos para competir contra los mejores, así que la exigencia es máxima desde el primer día.

En su caso también ha sufrido mucho desgaste desde que dejó el fútbol activo…

Cuando acabé mi carrera deportiva pensaba descansar más tiempo, pero me puse a estudiar para sacarme el título de director deportivo y entrenador en la Real Federación Española de Fútbol (RFEF) por mantenerme activo. Surgió la posibilidad de entrar en la RFEF y fueron cuatro años maravillosos. Se consiguieron muchos éxitos deportivos, tanto la absoluta como en categorías inferiores. Después entendí que quería otra cosa en mi vida. Me fui a Málaga por una cuestión familiar, además de que tuve presente que nunca había jugado o trabajado en el club de mi tierra. A partir de ahí, en la temporada que pasé como segundo entrenador de Carlo Ancelotti en el Real Madrid me di cuenta de que quería probar como entrenador. Soy de estar cerca del campo, el despacho es más frío.

Pero vuelve a la RFEF…

Volví a la RFEF porque la situación del fútbol español no era fácil. ¿Por qué? Yo había estado 18 años en total y en ese aspecto siempre tuvo un comportamiento ejemplar conmigo. Y decidí regresar por eso, para intentar que todo saliese adelante. Y terminó de una manera difícil y compleja, pero entendí que por lealtad y compromiso con el fútbol español lo tenía que hacer. Lo volvería a repetir sin dudarlo.

¿Le habrá dado mil vueltas a lo que pasó en estos últimos meses?

Insisto, lo volvería hacer por lealtad. He cumplido 50 años y en mi vida había visto algo parecido, vivir a tres días del inicio de un Mundial una situación así. Mi compromiso y honestidad me llevaron a aceptar el cargo de seleccionador. Entendía que tenía que hacerlo y tengo la conciencia tranquila. Sabía que la exigencia era máxima, pero en esa compleja situación tenía que dar ese paso sí o sí. Agradezco el comportamiento de los futbolistas y lo demás es fútbol, algo que no puedes controlar. Al tomar esa decisión, en lo que menos pensé fue en mi persona, si sale bien, si sale mal… Lo volvería a intentar y no tengo ningún reproche que hacer a nadie, menos a los futbolistas, pues lo intentamos con todas nuestras fuerzas. Hay que verse en esa situación, en ese escenario, para saber de la dificultad. 

Y decide abandonar la RFEF…

Tenía contrato hasta el Mundial de Qatar y creo que la mejor solución salir, para mí y para todos. Decidí que debía dar paso a una nueva generación. Tenemos grandísimos futbolistas y grandes entrenadores, caso de Luis Enrique, que es un maravilloso seleccionador y lo sabe todo el mundo. Pero luego ganar o perder en grandes competiciones es otra historia; en siete partidos te lo juegas todo, te enfrentas a los mejores, influyen pequeños detalles… Durante años nos ha representado una generación de un talento extraordinario y bestial, pero estoy seguro de que por potencial podemos hacer grandes cosas en el futuro. Hemos disfrutado, hicimos lo que nadie ha hecho, ganar dos Eurocopas y un Mundial, y parecía que era fácil. Tenemos potencial, grandes futbolistas y un gran seleccionador, así que España seguirá peleando por todos los títulos en juego.

España ha jugado de una manera que le ha dado grandes resultados, ¿toca evolucionar, apostar por algo diferente?

Lo que pasa es que los Mundiales marcan tendencia y el de Rusia ha marcado que los equipos que tienen más posesión no ganan; poca posesión, mucho físico, mucha estrategia… Lo que no se puede hacer es cambiar de la noche a la mañana porque no se gane. Nosotros tenemos unos futbolistas con unas características, hay una metodología de entrenamiento bien definida desde hace tiempo. Cambiar la tendencia le corresponde al seleccionador. Pero si has encontrado tu camino, cambiarlo es difícil. Insisto en que los jóvenes vienen adiestrados perfectamente desde sus clubes con una clara personalidad y una manera de entender el juego. Si cambiamos de un día para otro nos dirán que estamos locos. España tiene su personalidad y no la puede cambiar de la noche a la mañana. 

De su época a día de hoy, ¿ha cambiado mucho la figura del futbolista?

Sí, todo es mucho más mediático, no tiene nada que ver. Nosotros íbamos a entrenar, apenas había cámaras, te ibas a tu casa a descansar y hasta el día siguiente. Pero ahora hay muchos medios de comunicación, están las redes sociales… No tiene nada que ver, no es ni mejor ni peor. Eso sí, es mayor la exposición pública. Hay un período de aprendizaje para los jóvenes a nivel de redes sociales y de todo lo que rodea al mundo del fútbol. El deportista de alto nivel ya no necesita ni hacer entrevistas, ya tiene sus cuentas personales en las redes.

Pero es importante que se les inculquen unos valores.

Por supuesto, sin duda alguna. Los futbolistas tienen que ser ejemplos para los jóvenes, dentro y fuera del terreno de juego. Antes necesitabas hacer muchas más entrevistas personales, pero posiblemente hoy se sepa más del jugador por sus redes sociales que por sus opiniones futbolísticas. En fin, los tiempos son diferentes; ahora hay una radio deportiva durante todo el día, hay canales de televisión de idéntico perfil… Ha cambiado por completo el escenario en el que se mueve el futbolista, ha cambiado la sociedad en general.

¿Un entrenador debe estar ahora más pendiente de los futbolistas?

Yo creo que no, como siempre. Eso no va a cambiar nunca. Cuando eres joven y los veteranos te han dado tu sitio y tu espacio, te han ayudado a caminar, en ese sentido todos hemos sido muy agradecidos. Cuando eres veterano, a uno le toca hacer lo mismo con los que vienen. Hoy en día los jóvenes tienen sus empresas de comunicación, pero de puertas adentro no creo que hayan cambiado los códigos de un vestuario. Siempre hay un respeto por el que lleva más tiempo, que se siente responsable de los que llevan menos o vienen de la cantera. De puertas adentro el fútbol ha cambiado menos que de puertas hacia fuera.

En su caso…

A mí me ayudaron mucho cuando llegué al Valladolid, empezando por mi hermano. Los veteranos tuvieron un comportamiento ejemplar conmigo; cuando te equivocabas, como todos los jóvenes, sólo con una simple mirada ya sabías lo que había. Y yo intenté hacer lo mismo años después, sobre todo por agradecimiento a la gente mayor que se portó conmigo de una manera fantástica, como por ejemplo cuando llegué al Real Madrid. Siempre fueron ejemplares conmigo. El primero que se equivoca siendo joven es uno, luego tratas de que los que vienen detrás no comentan esos mismos errores. Es un legado intrínseco al fútbol. Al final en un vestuario conviven 25 chavales mañana, tarde y noche, que tienen que tener una relación de afecto, cariño y de trabajo en equipo. Con buenos resultados, obviamente, es todo más fácil. El fútbol tiene mucho de componente emocional, de corazón, de lo contrario no veríamos muchas cosas. Ahí está el caso del Huesca, como de otros clubes humildes que están en Primera División, que seguro no habría ascendido sin que hubiera una química importante. 

Los futbolistas ahora tienen más opciones de estudiar; ¿qué piensa sobre esta cuestión?

Me enseñaron un estudio que reflejaba que de 100.000 chicos, sólo uno llega a las grandes ligas de Europa. Si es así, yo como padre me preocuparía de crear una persona con códigos, con valores. ¿Por qué? Es tal la dificultad que me centraría más por el ser humano que por el futbolista. Es verdad que los entornos tienen ilusión por ver llegar al niño a la élite, que cumpla su sueño… Pero yo siempre les he dicho a los chavales que hay que seguir estudiando, que nunca se sabe qué pasará con el futbol. Ves a chicos de 16 años y piensas que tienen un futuro espectacular en el fútbol, pero a lo mejor tres años después han desaparecido. Por ello la formación es vital y deben entenderlo padres, agentes, etc. No es casualidad que determinados futbolistas lleguen a la élite porque están bien rodeados y eso siempre lo aconsejo. Que sigan su camino académico para que en el futuro no se arrepientan de una decisión que tomaron en el pasado.

Muchos grandes exfutbolistas apuestan por hacer carrera en los banquillos...

Me encanta ver gente representativa en las canteras, como por ejemplo Raúl en el Real Madrid, que ahora se está preparando en la base y será un fantástico entrenador. Muchas veces pensamos que por nombre debemos empezar por arriba. A mí Paco Herrera me felicitó cuando entrenaba al Oviedo por haber empezado mi carrera como entrenador en una categoría tan difícil como la Segunda División. 

¿Ha ganado mucho en derechos el futbolista desde que nació AFE?

El futbolista, afortunadamente, hoy en día está muy protegido. En eso AFE ha hecho un gran trabajo, ejemplar. Está cerca de su gente, ayudando en todo momento y eso lo he vivido cuando he estado en Segunda División. El fútbol está muy regulado y ya no vemos a un equipo encerrado en un vestuario y eso es porque se han hecho las cosas bien. La gente se ha preocupado del día a día del futbolista y sus problemas. Desde los tiempos de aquellos pioneros que empezaron, AFE ha hecho un gran trabajo, empezando por su apuesta por la formación. Y también es verdad es que la situación económica de los clubes ha mejorado; si no tienen problemas, los jugadores no los tienen. El fútbol español, resumiendo ha mejorado mucho. 

¿Qué se puede hacer para cuidar el fútbol modesto?

El fútbol no es de nadie, es del pueblo, de la calle… Veo muchos chicos jugando en polideportivos allá donde voy, igual que a mi hijo con sus amigos. Repito, el fútbol es de la calle, de la sociedad… Nosotros conocemos el fútbol profesional, pero el amateur está ahí y tenemos que cuidarlo. Entre todos, eso sí, debemos acabar con la agresividad en los campos, no puede ser eso de insultar a los árbitros. Yo creo que los clubes trabajan cada día más y mejor en esta faceta y ahí están las escuelas de padres. De vez en cuando vemos episodios desagradables, pero creo que el fútbol une más que separa. Transmite unos valores fundamentales para la formación de los chicos. Pero todos debemos meternos en la cabeza que no todas las familias pueden tener un Sergio Ramos, un Messi, un Cristiano Ronaldo o un Piqué.

¿Qué le parece el auge del fútbol femenino en España?

Cuando hablo de fútbol también hablo de ellas. ¿Qué diferencia hay? No entiendo de género al hablar de fútbol, hablo desde la igualdad y es una gozada.

Tanto UEFA como FIFA están potenciando el fútbol femenino, igual que muchos patrocinadores.

¿Qué les diría a los excépticos?

No entiendo que se hagan diferenciaciones. Me alegro mucho del salto cualitativo que ha dado el fútbol femenino. Soy de los que piensan que las mujeres deben tener exactamente los mismos derechos que los hombres.

Potencialmente, el fútbol femenino es muy interesante para los patrocinadores, que cada vez se involucran más. Además, el nivel futbolístico ha crecido mucho en España y lo he vivido cuando he estado en la RFEF. La evolución ha sido fantástica.

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